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Los fallos de ‘Factor X’

Los fallos de ‘Factor X’
Los fallos de ‘Factor X’

‘Factor X’ funciona, porque todos los productos de Telecinco funcionan, pero lo cierto es que se esperaba algo más y que el espectador ha encontrado ciertos fallos. Dentro analizamos esta nueva edición de uno de los formatos más explotados del mundo.

‘Factor X’ aterrizó a Telecinco después de semanas de adelantos y promesas de emociones de todo tipo. Con un jurado conformado por cuatro personas completamente diferentes entre sí (Risto Mejide, Laura Pausini, Xavi Martínez y Fernando Montesinos) y mucho talento en el escenario, esperábamos que esos adelantos y esas promesas se cumplieran.

Y se están cumpliendo, desde luego, aunque quizá no tanto como se podía imaginar en un principio. La audiencia está siendo tan buena como conlleva un programa así, pero tampoco está batiendo récords. Y los espectadores han encontrado ciertos fallos en el nuevo formato de Telecinco que son los culpables de que ‘Factor X’ no termine de convencer.

En primer lugar, la estructura del programa. Aunque entendemos que se trata de una primera fase, lo cierto es que las audiciones carecen de la emoción que sí vemos en otros formatos como ‘La Voz’ o ‘Got Talent’, donde en ocasiones el espectáculo camufla cualquier otra carencia. Aquí no hay demasiada espectacularidad, porque se trata de un escenario con una persona que aspira a ser cantante frente a cuatro personas que van a juzgarle. Y esto está bien, porque debería ser, pero puede llegar a resultar repetitivo. Y en esta estructura, se encuentra otro fallo.

Las historias personales de los concursantes. No se puede prescindir al cien por cien de ellas, porque nos quedaríamos sin nada, pero hay quien el primer día ya entendió lo mucho que se iban a centrar en este aspecto, sobre todo cuando de alguna manera fuera morboso. Como cuando recibimos a dos muchachos que habían sido pareja hacía tiempo y se reencontraron en el programa; el hecho de que los anuncios de ‘Factor X’ ya recogieran su historia no sentó nada bien. Primero la música, piensan algunos, y luego si eso lo demás.

Por otro lado, también puede haber cierta saturación de este tipo de formatos buscadores de talento. Parece no terminar uno y empezar el siguiente, lo que provoca una cierta confusión y exceso del mismo tipo de programa. Así también lo ven otras personas.

Tampoco están demasiado contentas con las polémicas que está habiendo. Desde que se conociera que los creadores de ‘Cómeme el donut’ tenían muchos detractores, todo ha ido a peor en este sentido. Y, por supuesto, la actitud de Risto Mejide no ayuda en muchas ocasiones porque, incluso aun sabiendo que se apropia de un papel que todos conocemos, no gusta a todo el mundo.

Veremos en qué acaba.

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