Operacion Triunfo

María, Miki y las nuevas generaciones que se ofenden por todo

Es que somos hiper sensibles
por Judith
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María, Miki y las nuevas generaciones que se ofenden por todo
María, Miki y las nuevas generaciones que se ofenden por todo

A raíz de la actuación de María y Miki en ‘Operación Triunfo 2018’, se ha generado una polémica tremenda en torno a la que queremos reflexionar.

La pasada gala de ‘Operación Triunfo’ fue una de las más tensas que se recuerdan. Aunque todos estábamos deseando disfrutar de las grandes actuaciones que se intuían, desde ‘Toxic’ hasta ‘Take Me Yo Church’, yo tampoco podía quitarme de la cabeza lo que había sucedido con María y Miki. Sin que ellos, además, tuvieran culpa de la gran polémica. Porque no tienen culpa de nada.

Recapitulamos un poco. María y Miki tenían el honor de cantar ‘Quédate en Madrid’, una de las canciones más emblemáticas de Mecano, pero había algo que les chirriaba. En una parte de la canción, en los primeros compases, se empleaba la palabra “mariconez”. Ambos, implicados como están con la sociedad que queremos construir y que merecemos tener, señalaban que el uso de esa palabra, a pesar de no tener una connotación negativa en la canción en concreto, les incomodaba. Porque Mecano, como María y Miki han defendido, no pretendía ofender ni insultar a nadie con ella. Conocemos a Mecano, y sabemos que es así. Pero también vemos cómo está evolucionando la sociedad, y entendemos que las cosas cambian.

María y Miki en 'Operación Triunfo 2018'

Y aquí entra el que parece que es el gran debate que existe desde hace muchos meses: las nuevas generaciones nos ofendemos por todo. No soportamos chistes aceptados desde siempre, queremos cambiar el lenguaje que hemos empleado siempre, no aceptamos ciertos roles de género que se han dado por sentados desde siempre… Siempre, siempre, siempre. El problema es que siempre, en este caso, hace alusión al pasado. Porque esas cosas que defienden las pasadas generaciones nos han venido impuestas a nosotros; y si no las queremos, pues no las queremos. No las queremos, además, de manera lógica. ¿Por qué tienen que hacernos gracia chistes racistas, homófobos o machistas? ¿Lo normal no sería precisamente lo contrario?

En cualquier caso, lo que ha sucedido con ‘Quédate en Madrid’, Mécano y nuestros dos concursantes no ha sido tan extremo. Al menos, no por parte de los implicados. Tanto María como Miki explicaron por qué se mostraban reticentes a emplear esa palabra, que querían cambiarla por “estupidez”, con educación, con respeto y aceptando en todo momento sin protestar la decisión final de los responsables de la canción. Demostraron madurez, saber estar y educación, y además lo hicieron defendiendo esa sociedad de la que esperamos disfruten las nuevas-nuevas generaciones, porque parece que a nosotros no va a tocarnos del todo. Porque queda mucho por hacer.

Y porque nosotros, los que nos ofendemos por todo, abrimos un debate educado, respetuoso y lógico, pero no hemos recibido lo mismo en esta ocasión. Insisto en lo último, en el debate lógico, porque me parece que lo es querer eliminar términos que pueden dañar a determinados colectivos. Y eso no quiere decir que emplearlos hace años fuera algo que se hiciera para hacer daño, simplemente quiere decir que estamos cambiando. Y que cambiar está bien si mejora el espacio común en el que convivimos todos.

Así que los jóvenes ofendiditos abrimos un debate lógico, y nos encontramos con ataques. Se ha dicho de María, ¡que no levantó la voz ni un momento ni protestó por nada!, que debería quedarse en su casa, que nadie se acordará de ella en unos meses y que nadie cantará sus canciones. Por pedir, única y exclusivamente, que se cambié una palabra de una canción que lamentablemente puede herir sensibilidades. Porque sí, puede herirlas. Si desde ciertas posiciones, normalmente privilegiadas, no son capaces de imaginar por qué un niño de 14 años pueden sentirse atacado en la escuela cuando emplean la palabra “mariconez” y sus derivados, a lo mejor lo que nos falta aquí es un poco de empatía.

Empatía que las nuevas generaciones que nos ofendemos por todo estamos intentando abrazar cada vez más, porque somos muy conscientes de las diferentes realidades que nos rodean y de lo distintos que somos todos de todos. Y lo que a nosotros no nos duele, puede que al vecino le mate. En lugar de entender esto y apoyar a dos personas que han tratado de hacerlo ver del modo correcto, se ha cargado contra ellos en un momento en el que además no tienen posibilidad de defenderse ni de defender sus argumentos.
Pero somos nosotros quienes nos ofendemos por todo. Las nuevas generaciones, que somos hiper sensibles. Ya veo.

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